Hace casi un siglo, la Ciudad de Guatemala era conocida como la «Tacita de Plata», un apodo que brillaba en las décadas de 1930 y 1940. En esa época, la capital era una joya urbana: calles adoquinadas impecables, edificios como el Palacio Nacional que reflejaban orgullo, y una atmósfera tan ordenada que podías recorrerla a pie. El término, surgido de la percepción popular evocaba una ciudad pulcra y compacta, como una pieza de plata fina. Pero esa «Tacita» no era solo la capital; era un símbolo de lo que Guatemala podía lograr: un lugar donde la belleza, el orden y el esfuerzo colectivo se unían para crear algo digno de admirar.
Hoy, ese brillo se ha opacado bajo el peso del crecimiento desordenado, la desigualdad y los retos modernos. Recuperemos la Tacita de Plata nace de esa chispa que aún late en nuestra historia: la idea de que podemos volver a ser un país que resplandezca. Este blog es un espacio para reflexionar sobre nuestro presente y proponer un futuro mejor, con análisis que abordan política, economía, sociedad, cultura y la coyuntura nacional. No se trata de mirar el pasado con nostalgia vacía, sino de usarlo como espejo para construir algo nuevo. Aquí encontrarás datos, historias y propuestas que buscan encender el diálogo, porque creemos que el cambio empieza cuando hablamos y actuamos juntos.
Somos un puente entre generaciones: un lugar donde los jóvenes que sueñan con una Guatemala vibrante y los mayores que conocen el valor de nuestras raíces pueden encontrarse. En TacitaDePlataGT, no solo escribimos; invitamos a que seas parte de este movimiento y comparte tus ideas para que esta «Tacita» no sea solo un recuerdo, sino una realidad que forjemos entre todos. Porque el brillo de Guatemala no está perdido: está en nuestras manos recuperarlo. ¿Te unes a nosotros?